Monterrey

La ciudad de Monterrey es la capital del estado de Nuevo León, la capital industrial de la zona norte de México y la ciudad más poblada del estado, con unos 1 142 994 habitantes. Es el centro industrial de la parte noreste de México y está atrayendo considerables inversiones extranjeras. Aunque Monterrey es considerada una de las mejores ciudades de México por su reputación, alrededor de 207 000 residentes viven en la pobreza, lo que subraya la necesidad de una gestión inclusiva del riesgo de desastres y un desarrollo urbano sostenible.

Debido a su ubicación, Monterrey ha sufrido numerosos desastres naturales, principalmente en forma de inundaciones y huracanes —como el huracán Alex en 2010—, pero también olas de calor y sequías, que a lo largo de los años han provocado considerables pérdidas de vidas y bienes. La ciudad ha expresado un firme compromiso político para reforzar sus planes de acción climática y amplificar su estrategia de gestión del riesgo de desastres.

Estrategias de gestión de riesgos existentes a nivel local

Monterrey se adhiere a las disposiciones federales y estatales en materia de gestión de riesgos en México y Nuevo León, entre las que destacan la Ley Federal de Protección Civil y la Ley de Protección Civil del Estado de Nuevo León, así como el «Programa Estatal de Cambio Climático» (PECC) de 2024, que define 140 medidas que deben adoptarse para impulsar la protección frente al cambio climático en Nuevo León. A nivel municipal, el Reglamento de Protección Civil de la Ciudad de Monterrey es el más relevante para la gestión de riesgos. Otras normativas municipales de relevancia son el «Reglamento del Cambio Climático del Municipio de Monterrey» y el plan de desarrollo municipal de Monterrey («Juntos Resolvemos»), que abordan la acción climática de manera más amplia.

Además, el gobierno municipal está llevando a cabo consultas para implementar alertas en tiempo real ante desastres naturales y actualizará su Atlas Municipal de Riesgos en 2026 para orientar un desarrollo urbano más seguro. Las iniciativas también incluyen nuevas colaboraciones a nivel estatal, como el plan de acción de emergencia de Nuevo León para reducir las inundaciones en cooperación con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA).